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La iniciativa de ambas entidades surgió ante la preocupación
de posible pérdida de inmuebles que han sido parte importante
de la historia de nuestro país, como asimismo de un sinnúmero
de iglesias que se han visto dañadas producto del terremoto.
En este sentido, el presidente de la comisión de Vivienda
y Urbanismo de la Asociación Chilena de Municipalidades,
David Morales, precisó que la idea es que las entidades edilicias
evalúen de buena forma esta situación y que el Gobierno
pueda crear una instancia para debatir el tema.
Morales indicó que la preocupación de emergencia es
poder contar cuanto "antes con las 50 mil mediaguas que faltan
en el país, pero cuidar el patrimonio arquitectónico
y patrimonial es una tarea que también puede cumplirse en
forma paralela. La demolición es una acción irreversible,
mientras que los especialistas recomiendan en el caso de inmuebles
con valor patrimonial que estos sean "desarmados", que
es un concepto no muy difundido. Y previo a ello es mejor privilegiar
los trabajos de recuperación", agregó Morales.
Por su parte, el presidente del Colegio de Arquitectos, Patricio
Gross indicó que "desde la catástrofe, un grupo
de arquitectos voluntarios ha recopilado unas 50 mil fichas técnicas
de distintos inmuebles patrimoniales a lo largo del país,
que deben ser analizados antes de tomar cualquier medida. Esto para
evitar lo que sucedió tras el terremoto de 1985 donde se
demolieron muchas viviendas que podrían haber sido restauradas".
Gross, quien acotó que muchas entidades edilicias no cuentan
con los profesionales competentes para tomar este tipo de decisiones,
mientras que a la par existiría presión por parte
de sectores inmobiliarios para la adquisición de terrenos".
También criticó la falta de interlocutores válidos
por parte del Gobierno en esta materia, mostrando su preocupación
por la Región de O’Higgins, donde ya algunos inmuebles
patrimoniales estarían siendo demolidos.
Este martes, representantes de la Asociación Chilena de Municipalidades
se reunirán con la ministra de Vivienda, Magdalena Matte,
para plantearle la problemática y posibles vías de
enfrentarla.
Comunicaciones AChM
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