LA BUENA PRÁCTICA: COMPRAS PÚBLICAS  Y LA PROTECCIÓN DEL MEDIO AMBIENTE

   
01-02-2016  

 
  • La reciente publicación un artículo en sitio web de Deutsche Welle titulado Hamburgo dice adiós a las cápsulas de café, “da cuenta que dicha ciudad pretende  ser más ecológica eliminando de las oficinas públicas, productos no ecológicos como las cápsulas de café, tratando de dar ejemplo en políticas de compras.”


  • “La ciudad de Hamburgo gasta anualmente unos 250 millones de euros en productos y servicios: café, productos de limpieza, material de oficina, lámparas, muebles, coches, reparaciones y transporte. Hasta ahora, para la compra primaba como argumento el precio y la comodidad, mientras que el componente ecológico tenía solo un papel secundario.

  • Una actitud que ahora la ciudad pretende cambiar.”


  • Para ello el Senado de Hamburgo acordó adoptar estándares más ecológicos en todas las compras que realizan las municipalidades. Siendo el objetivo principal de este acuerdo, es adquirir productos más respetuosos con el medio ambiente.
    En la municipalidad habrá una guía, en la cual se menciona la lista de los artículos que la administración municipal no volverá comparar ni utilizar.


  • ?Qué tipo de productos se refiere?
    Se refiere principalmente productos tales como cápsulas de café por generar demasiados residuos de plásticos y aluminio. Según el artículo publicado, estas cápsulas producen alrededor de 4.000 toneladas de basura en Alemania.


  • También se pretende evitar la compra botellas desechables, vajillas desechables y los productos de limpieza que contengan cloro.


  • La idea en concreto lo que pretenden mantener las reglas de compras, es decir adquirir productos que no sean oneroso para los municipios, y que estos sean más respetuosos con el medio ambiente.


  • La decisión que se tomo en Hamburgo nos deja una ensenanza, de la cual hay destacar que la protección al medio ambiente cada vez toma fuerza, es decir hoy no solo tenemos que procurar la libertad de ejercer actividad económica, sino que dicha actividad se realice de tal manera que no ocasione dano al ecosistema.


  • Si bien los órganos de la Administración del Estado, entre los cuales son las municipalidades, ejercen funciones relacionadas con la protección del medio ambiente, dictan ordenanzas ambiental, siempre se hace con el objeto de asegurar que las personas, sean estas naturales o jurídicas actúen bajo las normas ambientales, hace falta que estos órganos también actúen de la misma manera que los hacen sus pares alemanes.


  • Hoy contamos con legislación que aseguran compras por parte de los órganos del Estado más transparente, más competitiva y aquellas partes que participan, afirman la protección de los derechos laborales de sus empleados. Siendo lo que hace falta en esta vez, agregar otro elemento en materia de compras públicas, incentivando el consumo de productos menos daninos para el medio ambiente.


  • Desde luego no se puede desconocer los avances que ha tenido este país en materia de medio ambiente, a modo ejemplo se puede citar la dictación de ordenanzas municipales que regulan la circulación de bolsas plásticas, la creación del Ministerio de Medio Ambiente, los Tribunales de Medio Ambiente, otra nueva norma que regula el traslado de desechos y residuos hacia lugares autorizados.

  • En el Congreso Nacional se tramita el proyecto de ley sobre responsabilidad extendida del productor y fomento al reciclaje.


  • Pese a estos avances, hace falta dar un paso más, en el sentido -no solo- la comunidad sea responsable de la protección de nuestro ecosistema, sino también que los propios órganos públicos, sean estas las municipalidades, el Congreso Nacional, los Ministerios, el Poder Judicial entre otros, realicen compras públicas de aquellos productos que sean menos nocivos para el medio ambiente.


  • No cabe duda, para que sea vinculante esta medida, se requiere de una norma que regularía este tipo de compras.
    En conclusión, llego el momento de tomar iniciativas, para ello es necesario estimular y promover la buena práctica, mientras no exista una ley que regula esta materia, los órganos públicos al momento de adquirir los productos consideren al factor ambiental como un nuevo elemento.


  • Malik Mograby
    Abogado
    AChM